viernes, 27 de julio de 2007

Alan ya callate

El más elemental de los derechos de la clase trabajadora hoy en día está siendo puesto en cuestión por el gobierno aprista, con el pretexto y bandera de velar por el libre tránsito de las personas cometé abusos y atropellos con los gremios sindicalístas, es el caso conocido y reciente del síndicato único de trabajadores de educación del Perú (SUTEP) , con la complicidad y anuencia de periodistas adictos al régimen de la estrella que día a día abiertamente despliegan sobre él un collar de halagos y adulaciones dignas de espanto. Este personaje quien cometió una serie de delitos olvidados ya por el elect"A"rado y prescritos por la justicia peruana pretende hoy poner en jaque a las organizaciones como el SUTEP bombardeándolo por distintos flancos, como preludio de esta guerra declarada se veía ya el recortamiento de licencias sindicales al SUTEP, cuestionamiento de la derrama magisterial, y otras acciones antidemocráticas que lejos de ocasionar el repudio y crítica de los sectores autodenominados defensores del pueblo encontró en ellos un eco por sujeción, añadidura u omisión. El climax indignante alcanzó su punto máximo cuando este sujeto con la elocuencia característica disparó epítetos e insultos contra los maestros, generalizando peligrosamente diciéndoles ociosos, comechados, ignorantes y otros calificativos peyorativos que por salud propia prefiero soslayar. Este sujeto inmoral que ocultó por temas electoreros al hijo extramatrimonial, no puede tener el desparpajo de humillar de esa manera a maestros mil veces más valiosos que este señor, tratar de imponer sus ideas con acciones dictatoriales y ofensivas no es una manera de gobernar al Perú en democracia, hoy se regodea de los supuestos logros y crecimiento que el Perú viene atravesando sin embargo nadie le he dicho que está cosechando lo que Toledo sembró. Algún día se le hará justicia al gobierno de la chacana.