Hasta hace poco el humilde equipo de matute luchaba y se aferraba con escasas garras por evitar el descenso a segunda división. Y esta situación fue una constante en el equipo aliancista quién parecía sucumbir y caer en el pozo del fracaso. Mas ahora la agonía ha sido pospuesta para nueva fecha, pues la flor de un día, del que acostumbrados estamos se marchitará pronto y la debacle atormentará nuevamente al equipo grone. Mientras tanto, las contrataciones de la USMP seguirán provocando histerias en los clubes que como ya hemos sido testigos contará con la fiel resonancia de la prensa deportiva quién comprensiblemente defenderá los fríjoles que de una mano aliancista come. Tanto es así, que hasta el comercio.com.pe se ha sumado al cargamontón contra Aldo Corzó, publicando en su portal principal la irrelevante noticia de la creación de una sección en el facebook contra este jugador. Lo que por decencia periodística no pueden suscribir, lo hacen indirectamente mediante noticias como esta.
Mas lo imperdonable es el vejamen que contra la Muela sana y sagrada se ha cometido, mancillando su honra al fotomontar su imagen con fines nada santos. Pero valgan verdades, muy divertidas. 
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Corzo y su Alianza con los Buenos
viernes, 30 de octubre de 2009
La USMP brilló en la Jornada Nacional de Endodoncia ICA -2009
Habían llegado los días, aquellos en los cuales los esfuerzos serían sometidos a prueba. El temple del que muchas veces no me fue esquivo, eligió el peor momento para marcharse y un dechado de nervios fue lo que dejó tras de si. Un cuerpo enjuto, intimidado por el matadero que dentro de la sala inmisericorde se cernía. Un Pablo Encinas que dejó olvidado el día anterior su bonachona presencia y que hoy se convertía en el verdugo más cruel de una mesa inquisidora dispuesta a despedazar las ilusiones de nóveles investigadores . Mientras yo la buscaba, pero no la encontraba, simplemente me había abandonado o tal vez no delimité bien las fronteras y un resquicio de duda sirvió como puerta de escape a mi maldita serenidad. Cuando volví a la sala, el penúltimo expositor hacía su presentación y mencionó con voz fuerte, Universidad de San Martín de Porres. Yo, aún con la mirada gacha y luego de escuchar esas palabras comprendí que el momento no era una cuestión personal, sino que llevaba en mis alforjas también el nombre de mi facultad, aquella que amo e idolatro tanto. Es cuando vino hacia mi, para no irse. Durante mi exposición solo pude ver a unos metros las siluetas del jurado, cegado por el proyector que iluminaba el esfuerzo, la constancia, los domingos por la tarde, al asesor más abnegado que haya conocido, a Claudia, a Tania, a Ibeth. Al día siguiente en una multitudinaria ceremonia recogimos en una nube esto:
