lunes, 3 de marzo de 2008

Cuentos de niños

En un lugar muy lejano del que nadie sabe su nombre dos niños cuyos nombres no recuerdo rondaban felices los campos verdes, chapoteaban despreocupados en un lago cristalino en cuya superficie se veía reflejada las montañas, a lo lejos un sol imponente naranja cubría la tarde calurosa con sus tímidos rayos. Ella, la pequeña con su rostro adusto, ojos marrones y una cabellera larga que cubría su rostro ante el resoplar del viento sonreia alegre con la boca entreabierta, era más bella que la misma tarde, esa tarde perfecta, juntaban piedrecillas de colores y de las formas más caprichosas para luego guardarlas en un bolso de tela gris y los apreciaban como tesoros, cada uno con su botín se dirigían rio arriba a su refugio conversando y sonriendo, ambos pateando un pedazo de rama seca que se perdió entre los matorrales cuando el niño lo hizo muy fuerte, se miraron y no era necesaria palabra alguna para comprender lo que pasaba o al menos eso parecía, el niño la tomo nuevamente muy fuerte de la mano y comenzó a correr, ella, la pequeña, no tuvo otra opción que seguir la fuerza que la empujaba hacia delante y corrieron ambos, ahora sin dirección alguna, lejos del refugio pero felices. Cuando cayó la noche no hubo ni una sola estrella ni luna que pudiese alumbrar el camino, el ambiente se cargó de una neblina espesa que impedía la visión a dos metros. Ellos, los niños tomados de la mano ahora estaban asustados, el le dijo: no temas, pero ella comenzó a llorar, intentó buscar una salida y se apartó de él, dejó caer su bolso con las piedrecillas juntadas y comenzó a tantear la brumosa noche hasta que . . . Me desperté pensando en ti.

5 comentarios:

Fenrisar dijo...

See Here or Here

Fenrisar dijo...

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Sandra Valderrama dijo...

Hola Eduardo, pasando las horas en internet di con tu blog,luego de leer varias de tus publicaciones, me dije a mi misma, woo este chico q hace en odonto, la facu de periodismo esta en otro lado. Te felicito porque, por la forma en que escribes y te expresas, haces que uno quiera leer cada vez mas y mas. Me encantó cuento de niños. Espero seguir leyendo mas cosas!y en especial tus historias con fotos de la vida diaria como internos. un beso, bye! Sandra Valderrama(tu ex compañera de sala en clinica 2) vi mi nombre en uno de tus publicaciones! jjaja

Anónimo dijo...
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